En alguna oportunidad en el Gobierno de Alejandro Toledo,
Pedro Pablo Kuczynski realizo un diagnóstico claro y certero de los aspectos que
limitan la competitividad de las empresas peruanas. "Las tasas de interés son muy altas y los plazos son muy cortos", en la que agrego que eso irá mejorando en la medida que se reduzca el
riesgo-país.
Para dinamizar la economía, poder exportar y competir en
el exterior necesitamos tasas más bajas.
Pero también las necesitamos para que las personas puedan
comprar más, aunque sea en partes, para que puedan financiar los estudios de
sus hijos o comprar una vivienda con su ahorro futuro. En otras palabras
necesitamos dinero más barato para acercamos al bienestar.
Las limitaciones del crédito que se traducen en comprar casi todo al contado hacen que el crecimiento de la economía vaya a un ritmo más
lento del que podría tener.
Quizá la única forma de que la
mayor cantidad de gente se anime a endeudarse pasa por eliminar el fantasma de tomar un crédito y sentir que en cualquier momento una pesada cadena unirá
una bola de fierro a uno de nuestros tobillos impidiéndonos caminar, mucho
menos correr.
El temor no es otro que el de un crédito caro que sobrepase
nuestro deseo de cumplir y nuestra capacidad real de hacerlo ante una tasa de
interés muy alta.
Por eso creo que PPK tiene razón en-ese punto y
por eso entiendo como el Gobierno con su Ministro de Economía se animan a
visitar Nueva York tratando de convencer a las calificadoras de riesgo de que
se den una vuelta por el Perú y vean que, si bien las cosas no están del todo
bien, tampoco están tan mal como si ocurre en otros países de la región.
Pero esto no es todo lo que se necesita para ello. La estabilidad económica que podamos alcanzar deberá ir de la mano con la
estabilidad social y política del país.
Las marchas no son buenas, tanto las de los que protestan,
como las oficiales, que terminan en un mitin como si las campañas de índole
político continuaran.
Es bueno el tibio avance en la lucha contra la corrupción,
pero esta ya no sólo se refiere al tema de los vladivideos, también hay
corrupción en las fronteras, con el contrabando, así como en el mal uso de las consideraciones, como también licitaciones con costos inflados y obras
inconclusas.
Definitivamente necesitamos tasas mas bajas, pero para
alcanzarlas hay que comprender que el riesgo como país emergente a no caer en
políticas populistas de estado o sobre proteccionismo permitirán proyectar una
imagen clara de sostenibilidad y fortaleza democrática, situación que siempre
jugará un papel importante en el desarrollo económico y social de cualquier
nación.
Y esto Señores… como principio y doctrina… no lo debemos
olvidar…

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